¿Miedo a las relaciones?

Comparte este post

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email

Una de los temas más repetidos en los Círculos de Hombres Evolucionantes es sin duda alguna el miedo a las relaciones y al compromiso. Tú, yo y creo que todos los hombres lo hemos sentido en algún momento de nuestras vidas.
Antonio es un experto en este tema y nos trae un post que te aportará mucha luz sobre este asunto. Gracias Antonio y espero que lo disfrutes y nos cuentes en los comentarios si alguna vez te has sentido así. Os dejo con el post…

Mi propia experiencia

Mi relación de pareja parecía ir bien. Llevaba ya un tiempo considerable saliendo con esa chica y habíamos generado cierta complicidad, cariño y química el uno por el otro.
Yo sentía algo especial por ella. Era algo que no había experimentado en mis anteriores relaciones y que “me llenaba” a nivel emocional. Además, creo que ella también sentía lo mismo hacia mi, aunque nunca he sido un experto en entender del todo cómo ven la vida sentimental las mujeres, pero bueno, ese es otro tema.
Habíamos quedado ese fin de semana como era habitual. La noche parecía ir de maravilla y ambos estábamos super cómodos. Pero ella parecía distinta….algo parecía no ir como de costumbre.
Empezamos a entrar en ciertos temas de conversación más íntimos y de repente, ella me dijo una frase que para mi fue mortal: “Antonio, yo estoy enamorada de ti. Ya llevamos tiempo saliendo juntos y deberíamos hacer algo más para avanzar en nuestra relación, ¿no crees?”.
Mi corazón se puso a mil. No puedo describir todavía lo que sentí en ese momento. Se suponía que tenía que estar contengo, lleno de felicidad. De hecho, yo también sentía lo mismo por esa chica. Pero no se porqué, hubo un cambio dentro de mi que me hizo sentirme mal.

Y entonces aparece el miedo a las relaciones

Por primera vez tuve miedo. ¿Pero miedo a qué?, si se suponía que me gustaba esa chica y era algo que estaba esperando escuchar de su boca. Pues no podría explicártelo.
Lo único que sé es que todo cambió esa noche. No supe qué contestarle, de hecho no le dije nada y me quedé ahí sonriendo con una sonrisa falsa que se veía a kilómetros. Ella por supuesto se dio cuenta y empezó a preguntarme qué me pasaba.
Yo no sabía qué contestarle, y era la verdad….¡¡no lo sabía!!. Lo único que se es que sentía miedo. En mi cabeza pasaron a modo de película varios pensamientos tipo:

  • “¡Te has metido en un buen lío! A ver ahora qué haces y qué respondes.”
  • “Ya llegó el momento esperado. Ahora todo cambiará y tendrás que aplicar ese cambio en tu vida.”
  • “Todo lo bueno se acabó. A partir de ahora, tendrás que abandonar la vida que tienes y ser como los demás.”
  • ¡¡Ufff!!…relación de pareja. ¡Se acabó el ser libre!.

Llegando al extremo

Puede que te parezca exagerado, pero llegué a un punto de saturación mental que pasaron conceptos por mi mente que ni tan siquiera sabía que existían.
Ella seguía insistiendo de si había dicho algo que me hubiera molestado, si me pasaba algo, que por favor le dijera qué me pasaba, etc…
Pero yo tan sólo pude decirle: “Vale”
No hace falta que me digas lo estúpida que fue mi respuesta, pero es la verdad, lo que le dije, lo único que fui capaz de soltar por mi boca.
Desde ese momento hasta que llegué a mi casa, estuve dándole vueltas a mi cabeza con infinidad de pensamientos que me decían todos los cambios que eso provocaría en mi vida en el caso de seguir adelante con lo que esa chica me había dicho.
Tenía miedo, no sabía porqué pero tenía miedo.

Sí, tenía miedo a las relaciones

Pasé de estar en una “relación” (por llamarlo de alguna forma) cómoda, a no querer avanzar. Tenía miedo de seguir adelante, miedo a lo que me depararía mi futuro con esa chica, miedo a que me engañase, a que mi hiciera daño, a que sufriera por culpa de ella (ya había tenido experiencias negativas en anteriores relaciones de mi pasado y no quería que se volviesen a repetir).

miedo a las relaciones

 
Infinidad de temores que ocupaban casi el 100% de la percepción que tenía de esa chica. Pasé de quererla y estar bien con ella, a no querer verla por culpa de ese miedo.
Recuerdo que esa noche ella me mandó muchos mensajes intentando saber qué me pasó, qué había dicho para que me sintiera así, que por favor olvidase el tema y volviésemos a estar bien, pero yo no podía.
De hecho, mi miedo fue tal que esa misma noche bloqueé mi móvil y dejé de tener contacto con ella. Por supuesto, todo acabó entre nosotros.

¿Miedo al amor? ¿Qué es eso?

Descubrí que tenía filofobia o miedo a comprometerme emocional o sentimentalmente con otras personas y eso fue lo que hizo que durante mucho tiempo no pudiera tener una relación de pareja sana, estable y duradera.
Todas mis relaciones acababan igual. Llegaba a un punto de comodidad con ellas, y cuando íbamos a avanzar, me bloqueaba. El miedo se apoderaba de mi. No quería seguir y me daba pánico afrontar ese problema.
De hecho, acababa dejando de hablar con esa persona, bloqueándola en las redes sociales y alejándome poco a poco del problema creyendo que eso me ayudaría a solucionarlo.
Pero luego descubrí que eso era todo un error. Un error grave que pagué con mi tiempo y con cantidad de energía invertida en cada fracaso que iba pasando por mi vida sentimental.

¿Qué es la filobia?

La filofobia es un transtorno que hace que sientas un miedo disfuncional y totalmente infundado cuando empiezas a percibir cierto compromiso sentimental con otra persona.
En mi caso, cuando sentía que la relación que tenía con alguien iba a evolucionar hacia algo más serio, más comprometido y más enfocado en el futuro, el miedo se apoderaba de mi. Mi cuerpo tomaba el control, generaba emociones negativas y dichas emociones me hacían tener pensamientos que reforzaban todavía más ese estado anímico.
Así funciona este transtorno. Tu cuerpo toma el mando y adopta el hábito de reaccionar por su cuenta ante ciertas situaciones en tu vida real que se asemejan a otras que has vivido en tu pasado. Si esas reacciones son negativas, pues te sientes mal casi de forma automática, sin que a tu mente le haya dado casi tiempo a procesar realmente ese momento en concreto.
Por tanto, al sentirte mal, tu cuerpo manda información a tu cerebro, el cuál procede a generar pensamientos acordes a ese estado emocional. Es decir, piensas en negativo con la intención de reforzar tu propio malestar. Es cuando empiezas a ver todos los defectos de la situación y a no querer ver las virtudes. Y todo ello porque necesitas justificar el “cómo te sientes”.
Y entonces entras en un bucle infinito del que no sabes cómo salir, y que cuando lo analizas, descubres que no tiene ni pies ni cabeza.

Miedo a enamorarse

Es lo que pasa cuando adoptamos un hábito emocional y no sabemos cómo salir de él.
La filofobia es un miedo disfuncional que está encuadrado dentro de lo que son los “transtornos de la ansiedad” y que por desgracia, se ha convertido en un problema demasiado frecuente en muchas personas a la hora de tener relaciones de pareja estables y duraderas.
¿Cómo podría una persona tener miedo a enamorarse, a comprometerse o a tener una relación de pareja con alguien que realmente le gusta, le atrae y siente algo especial por ella?
Pues es lo que sucede (aunque la definición de “miedo a enamorarse” no es del todo correcta), y cada vez con mayor frecuencia en muchas relaciones actualmente.
Un mal diseño de tu programa mental automático, que te hace reaccionar de forma negativa ante algo que se supone que debe ser positivo y aportarte cosas buenas, como es el amor y el cariño.

¿Por qué surgen este tipo de miedos?

Nuestro cuerpo toma el control de la situación, es decir, vivimos una experiencia con una persona y empezamos a sentir que nos gusta, nos atrae y sentimos algo “especial” por ella.
Entonces nuestra mente asocia esa situación con distintas situaciones similares que hemos vivido en nuestro pasado, y elige la que más se asemeje a ella.
Por tanto, si hemos tenido malas experiencias en nuestro pasado con personas con las que hemos intentado iniciar algún tipo de relación, nuestra mente nos la traerá como recuerdo prioritario.
¿Qué sucede entonces? Que al generar ese recuerdo en nuestra mente (ya sea de forma consciente o inconsciente), nuestro cuerpo por defecto experimenta las mismas emociones que experimentó en ese mismo pasado.
¿Por qué pasa esto? Porque la ley de Hebb nos dice que “las neuronas que se activan juntas, se conectan juntas”


ejercitando tu mente ante el miedo
¿Y qué quiere decir esto? Pues que como en ese pasado conectamos cierto programa neuronal que nos generó una emoción determinada, en este caso negativa, cuando recordamos esa misma situación y la asociamos a algo que nos está pasando ahora mismo en el presente, ese mismo programa neuronal se volverá a activar, generando por consiguiente el mismo tipo de emoción y haciéndonos sentir mal sin tan siquiera haber experimentado dicha realidad.
Así funciona la filofobia y es por ello que se convierte en un transtorno que la mayoría de las veces suele estar asociado a algún problema crítico o una mala experiencia vivida en nuestro pasado.

¿Y qué puedo hacer para que este miedo desaparezca?

Cuando hablamos del concepto “miedo”, automáticamente se nos viene a la mente algo negativo, algo que hay que destruir, luchar contra él, sobrapasarlo, ignorarlo y ser más fuerte que él, ¿verdad que si?.
Pues precisamente ese se convierte en el error número uno cuando tienes filofobia.
El miedo es un indicador que nos muestra una diferencia de capacidades entre un posible problema que tenemos delante de nosotros, y los recursos de que disponemos para hacer frente a dicho problema.
Si la diferencia es demasiado alta en nuestra contra, sentiremos miedo para indicarnos que no nos interesa combatir ese problema. Es una especie de alarma hacia nuestra propia seguridad y bienestar.

Miedo disfuncional

El problema de esto reside en que la filofobia es un miedo disfuncional. ¿Y qué quiere decir eso? Pues que no atiende a unos parámetros lógicos y fundamentados por los que deberíamos sentir dicho miedo.
En otras palabras, sentimos miedo ante un problema que en realidad no es ningún problema.
El amor no es algo que esté diseñado para generar miedo, por tanto ¿por qué deberíamos hacer algo para combatirlo, superarlo, ignorarlo o sobreponernos a él?.
Que te enseñen para combatir un enemigo que no debería estar presente, es algo inútil y una pérdida de tiempo.
enemigo equivocado
¿Por qué no te esfuerzas mejor en entender el porqué ese problema en particular, realmente no es un problema?.

Enfocarnos en el problema real

Una vez enfocamos correctamente nuestro “verdadero problema”, debemos centrarnos en varios pasos básicos y absolutamente necesarios para controlar ese miedo o simplemente evitar que aparezca.
Trabajaremos para que el cuerpo deje de tener el control sobre nosotros y empecemos a pensar y sentir, sentir y pensar en función de la realidad.
Porque el miedo realmente necesita que te identifiques con él, que mires dentro de ti la realidad que está creando, y experimentes esa sensación en tu cuerpo. Entonces tu cuerpo sufre, se agita, y cambia hacia peor. Te sientes mal, y como te sientes mal, generas pensamientos que refuerzan ese estado de malestar.
El bucle se repite y es necesario cortarlo e interrumpirlo. ¿Cómo? Esforzándote en lo que se convierte en uno de los principales pasos para superar la filofobia:

Ser plenamente conscientes de cada momento que vivimos

Es necesario que aprendas a trabajar ciertos conceptos para que tomes consciencia de cada cosa que te sucede, tanto a nivel material como emocional:

  • ¿Qué piensas cuando estás bajo el efecto del miedo?
  • ¿Cómo te comportas cuando sientes ese temor o inseguridad?
  • ¿Qué efecto físico experimentas en tu cuerpo y que te hacen comportarte de una forma distinta a quien eres de forma natural?

Y después, es necesario que trabajemos el factor al cuál nos gustaría llegar, es decir:

  • ¿Cómo te gustaría pensar cuando sientes miedo?
  • ¿Cómo te gustaría comportarte en esos momentos tan difíciles de sobrellevar?
  • ¿Qué te gustaría sentir realmente cuando vives una situación que hasta ahora te hace sentir ese temor o inseguridad?

Estos se convierten en los dos pilares básicos a trabajar para empezar a quitarle el control a tu cuerpo para devolvérselo a tu mente, que es quien debería llevar ese peso y responsabilidad.

Plenamente consciente

Todo lo que te esfuerces en ser plenamente consciente, te ayudará en un principio para que ese miedo vaya poco a poco controlándose y la filofobia deje de convertirse en un verdadero problema.
Desde que aprendí cómo controlar la filofobia y distintos tipos de miedos e inseguridades en el ámbito de las relaciones de pareja, he podido pasar a un nuevo ciclo en mi vida.
Un proceso en el que he invertido muchas energías y esfuerzos, pero que hoy en día veo desde un punto de vista totalmente distinto, práctico y con la capacidad de ayudar a todo aquel que esté pasando por lo mismo, para que evite sufrir en el mismo grado que lo hice yo.
Y tú…¿has pasado por alguna situación similar en la que tuvieras este tipo de miedo?
 

ANTONIO BARRAGAN
Coach en Desarrollo Personal y Experto en Inteligencia Emocional.
Autor de “Mundo Relaciones”, un blog enfocado en ayudar a las personas a superar la filofobia o el miedo a comprometerse emocional o sentimentalmente con otros y establecer relaciones de pareja estables y duraderas. 
Accede ahora de forma gratuita a mi Video-Curso “Los 3 grandes pasos para superar tu filofobia”

OTROS POST RELACIONADOS

relaciones de pareja
Charla evolucionante

Borja Vilaseca sobre las relaciones de pareja / Entrevista a Borja Vilaseca

Relaciones de pareja y pareja consciente. Borja Vilaseca (Barcelona, 1981) está casado y es padre de una niña y un niño. Trabaja como escritor, divulgador, filósofo, conferenciante, profesor, emprendedor, empresario y creador de proyectos pedagógicos orientados al despertar de la consciencia y el cambio de paradigma de la sociedad. Desde 2006 ha impartido más de

Masculinidad

Por qué te aterra que los demás piensen que eres homosexual

Este es un post de invitado escrito por Francisco Javier Gutiérrez de www.franciscojaviergutierrez.com Yo no sé en tu caso, pero el asunto de la masculinidad y la homosexualidad siempre me ha traído de cabeza. Históricamente existe una creencia en el sistema social que asocia la homosexualidad con la falta de masculinidad. ¿Significa eso que si

2 comentarios en “¿Miedo a las relaciones?”

  1. Filofobia, nunca había escuchado de este miedo. Y como comenta, un miedo que no debería de existir. Interesante y bien explicado. Aconsejería hacer una edición del texto para depurar algunos errores (filobia en vez de filofobia). Por lo demás, da buena lectura.
    Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba

Este sitio web utiliza cookies para personalizar contenido y publicidad, evitar el uso de spam, proporcionar funcionalidades a las redes sociales, analizar nuestro tráfico, etc. Haciendo clic en 'Acepto' consientes el uso de esta tecnología en nuestra web. Para más información consulta la Política de Cookies.