Los 5 hábitos que destrozan la vida sexual de los hombres - Hombres Evolucionantes · La comunidad de hombres comprometidos con su evolución

Los 5 hábitos que destrozan la vida sexual de los hombres

“El cambio puede no ser rápido y no siempre es fácil. Pero con tiempo y esfuerzo, casi cualquier hábito puede ser reformado.”

El poder de los hábitos, Charles Duhigg

Los hábitos gobiernan nuestra vida.

Un hábito es el resultado de una acción que repites frecuentemente de forma inconsciente.

Un hábito poco saludable trae consecuencias negativas a tu salud física, mental, emocional y/o social.

Si hablamos de sexualidad ocurre lo mismo. El hábito hace al monje (no creo que pegue mucho este refrán aquí, pero es el único que me sabía sobre hábitos 🙂

Por eso, he estado investigando para identificar los 5 hábitos que más perturban la sexualidad de los hombres.

¿Tienes alguno de ellos?

1. Ver demasiado porno

Está comprobado científicamente.

Cada vez hay más estudios explicando el peligro que entraña pasarse con el porno.

La mente no puede diferenciar entre cuando tú tienes sexo y cuando estás viendo a otra persona hacerlo.

Esto hace que los hábitos que tengas viendo pornografía afecten a la forma en la que luego tienes sexo.

Cuando vas a ver una peli de superhéroes no sales del cine intentando volar como superman.

Sin embargo, con el porno ocurre que la mente aprende patrones de la sexualidad que se muestran ahí.

La mayoría del porno nos enseña hombres con lingams (pene en sánscrito) gigantescos, siempre en erección; y lo quieras o no, eso va afectando a tu autoestima sutilmente.

Es casi imposible no compararse, y eso acaba pasando factura.

habitos vida sexual hombres

¿Qué estará viendo este hombre tan concentrado?

 

2. La masturbación compulsiva

Uno de los hábitos de la vida sexual de los hombres que más se repite es utilizar la masturbación para muchas cosas:

  • tener placer
  • descargar emociones que no somos capaces de gestionar
  • como ayuda para conciliar el sueño
  • para distraernos en esos 5 minutos en los que no sabemos qué hacer
  • porque estamos aburridos, empezamos a tocarnos y “pasó lo que pasó”…

El caso es que tocarse demasiado con el fin de eyacular es un gran error.

No me voy a poner como el cura de mi colegio y decirte que si te tocas te quedarás ciego;  pero tú mismo eres consciente, especialmente si tienes más de 30 o 40 años, de que con cada eyaculación hay un gasto energético.

Además, masturbarse solo para correrse crea un patrón de acabar rápido y no te ayuda de cara a tus acciones sexuales.

Es como si entrenaras para correr un maratón haciendo sprints de 100 metros:  no te servirá para mucho el día de la carrera real.

Para dejar estos hábitos únete a al


GRUPO PRIVADO DE FACEBOOK 

3. Buscar siempre un objetivo

Meterse en la cama con alguien con un objetivo en mente es muy peligroso. Si tu meta es conseguir un orgasmo, o que lo consiga tu pareja, muchas cosas pueden salir mal.

Cuando tú o tu pareja no podéis acabar, aparecerá la frustración.

Si no se te levanta, o se baja en el último momento, será un drama.

Además, incluso suponiendo que todo salga bien, al final al estar pendiente del objetivo te perderás muchas cosas que pasarán durante el camino.

objetivo eyacular

Estar pendiente del objetivo hace que te olvides de disfrutar del camino

4. No ser auténtico

Todos tenemos deseos oscuros en el ámbito sexual.

El espacio seguro que se crea en una conexión basada en la confianza y el respeto mutuo es un lugar genial para conectar con esas zonas de oscuridad.

Pero para eso tienes que ser capaz de comunicar tus deseos, de expresar lo que quieres hacer realmente.

Las creencias y los condicionamientos nos han metido en la cabeza qué cosas están bien y cuáles están mal; qué cosas se pueden hacer con una mujer, con un amante, o con una pareja esporádica.

¿Cuál sería tu mayor fantasía sexual? ¿Te atreverías a compartir eso con tu pareja?

sexualidad oculta

¿Muestras quién eres realmente en tu sexualidad?

 

5. Querer impresionar

Éste es el último, pero es sin duda uno de los que afectan a más hombres.

Muchas veces medimos nuestra masculinidad dependiendo del performance que tenemos con las parejas con las que estamos.

Si eres heterosexual, será ver «a cuántas te follas«, y si eres gay será con cuantos tíos acabas.

Además, el tener demasiadas ansias o intentar satisfacer a la persona con las que estás en la cama por encima de todo es totalmente contraproducente.

Cuanta más presión te pones, peor es tu rendimiento.

¿No te ha pasado nunca que cuando por fin pudiste compartir una relación con esa persona que te gustaba tanto es justo el momento en el que peor lo haces?

Es por eso, es como meterse en la cama con la piedra de Obélix a la espalda; una piedra formada por todo lo que se supone que tienes que hacer, cómo de bien te tienes que comportar y cuánto placer le tienes que dar.

¿Te has sentido alguna vez con todo ese peso en la espalda?

Espero que el post te haya hecho reflexionar; y quiero que sepas que hay maneras de cambiar estos hábitos y de vivir una vida sexual más satisfactoria.

 

 

Bueno, ¿qué te han parecido todos estos problemas?. ¿Has sufrido alguno de ellos alguna vez en tu vida?. Si es así, me gustaría saber lo que piensas y cuál es tu experiencia con este tema. Para eso te espero en el

GRUPO PRIVADO DE FACEBOOK 

 

 

Click Here to Leave a Comment Below
Miguel Reply

Muy interesantes los 5 hábitos nocivos. Como siempre, creo que en la dosis está el veneno en la mayoría de cosas que hacemos.

El problema está en que una vez adquieres el vicio (sea masturbarse de manera compulsiva, ver porno, o adquirir esa actitud de siempre querer impresionar) es complejo reconducirlo, pero se puede hacer. Y dejar de actuar con ese vicio no de golpe, sino progresivamente. Es complicado adquirir un hábito rápidamente, y también dejarlo ipso facto.

Muy buen artículo!

Luis Reply

El masturbarse es un reflejo natural motivado por la hormona testosterona y no lo considero ningún desgaste todo lo contrario es un placer que ecológicamente produce un relax natural.

Leave a Comment: